30 dic 2008

TU CUERPO

¡No más imaginaciones!
para tratar de adivinar
lo que guardas en tu cuerpo.
Quiero tocarlo
explorar lo que hay dentro,
quisiera ser esa brisa
que te acaricia por las mañanas,
explorar todos los rincones
descubrir tus sentimientos,
ese mundo de placeres
que llevas en tu interior.
Quiero ser lo que tú quieras,
quiero ser el colgante
con que adornas tu pecho,
ese perfume picante
con el que bañas tu piel,
la diadema con que adornas tu pelo,
quisiera se tantas cosas...
Quisiera dormir contigo
...y morir de placer.

20 dic 2008

LAS COSAS DE PACO

-Anda Paco, dame un beso.
-Sí, si te quitas el bigote.
-Es herencia de familia,
lo llevo desde que era niña
y no quisiera perderlo.
-Por lo menos, recortatelo un poco
antes de que se haga más grande
porque si te sigue creciendo
el beso te lo va a dar tu padre.
-----ooOoo-----
-Qué poco sentido tuvieron tus padres.
-¡Paco, tú dirás por qué!
-Por ponerte Mari Flores,
si te sueltas las amarras
pareces un campo de coles.
-----ooOoo-----
-¡Pero que mala lengua tienes!
¿no sabes hablar mejor?
Paco, que sepas que fuí a una academia
y aprendí lengua, baile y artes marciales,
...y saqué un sobresaliente.
-Pues hija, no me lo explico.
El dinero del baile dió su fruto
el de la lengua perdido
y el de las artes marciales
ni para alimentar gorrinos.
-----ooOoo-----
-Madreselva, qué nombre tan bonito.
-¡Paco, te estás burlando de mí!
-No mujer. Es que pienso que si ahora te vieran tus padres
te borrarían del censo y te pondrían "laberinto".
-¿Y eso por qué?
- Porque para saber por donde desaguas
tiene que ser un tío listo
o hacerte un examen exaustivo.
-----ooOoo-----
-Paco, mira que animal más lindo.
Paco, ¿por qué me miras a mí?
-¡Toma!, porque no veo otro animal,
y de lindo no tienes nada,
si parece que te has caído
y te has reventado la cara.
-----ooOoo-----
-¡Qué fea eres, demonio!
-Paco, si vivieran mis padres no me dirías eso.
-¿Tú crees que murieron de pena?
Pues no, murieron por no esperar
que crecieras y los mataras de miedo.
-----ooOoo-----
-Paco, mira cuantas florecillas
aplastadas en el suelo, mira que belleza,
están puestas de manera que dibujan un mosaico.
-Criatura, tú estás ciega.
No distingues una montaña de una loma,
¡no ves que lo que estás mirando
son cagadas de paloma!
-----ooOoo-----
-Paco, ¿a qué has venido a mi casa
a fastidiarme la noche?
-Juana, no me digas eso.
Vengo a buscar tu cariño
y por lo que siento por tí.
-Qué feliz me haces, Paco
al oírte hablar así.
Pero estoy en camisón
y así no me atrevo a salir.
-Da lo mismo. Vamos, no tardes.
Quiero cobrar los mil euros
que me prometió tu padre
si te llevaba conmigo.
-¿Mi padre dijo eso?
-Sí hija, sí. Tu padre es un introvertido,
y no es que te quiera mucho,
por eso me da ese dinero,
para que cargue contigo.
-----ooOoo-----
-Paco, ¿a que tengo mis encantos
y por eso me quieres tanto?
-Sí hija, sí. Vamos a visitar el zoo
por si te encuentro pareja
que a mí ya me tienes harto.
-----ooOoo-----
-Paco, ¿a que en mí encuentras algo?
-Sí, cariño, pero me cuesta mucho encontrarlo.
-----ooOoo-----
-¡Vaya, la volvemos a tener!
¿Qué coño te pasa ahora?
¿es que has salido a la calle
y te han vuelto a llamar gorda?
-No es eso, Paco, no es eso,
es que un imbécil descarado
me ha dicho que no habría bastante dinero
para comprar mi cuerpo a peso.
-----ooOoo-----
-Paco: ¿quieres que juguemos
a besuquearnos las manos
como hemos hecho otras veces
y siempre hemos disfrutado?
Venga, Paco.
-Está bien, vamos a intentarlo,
pero tenemos que respetarnos.
La última vez que lo hicimos
terminé en el hospital. ¿Te acuerdas?
Me pegaste un mordisco
y casi perdí media mano.
-----ooOoo-----
-¡Mira que día tan hermoso!
Paco, llévame al lago.
Oiremos murmurar el agua,
piar a los pajarillos
ver los cisnes deslizarse
con su blanco plumaje,
el croar de las ranas...
Nos llenaremos de vida.
Iremos a nuestro rincón
y debajo del castaño
rendiremos culto al amor.
Llévame al lago, Paco.
5/12/2008

12 dic 2008

EN HONOR A MI MADRE

Somos muy pocos los que podemos presumir. Buenas hay muchas y malas también, pero como mi madre muy pocas, y no me ciega el amor de hijo. Es que fué una mujer ejemplar. ¡Cuantas privaciones y cuantos desvelos, cuanto sufrir por nosostros! Ahora ve muchas cosas que antes ni pensaba ni comprendía. Hoy, en plena madurez, me doy cuenta de lo que tuvo que sufrir mi pobre madre. Un ejemplo: Cuando era niño recuerdo que mi pobre madre me cojía en brazos y se sentaba en una vieja mecedora para que me durmiera, cantandome la nana que reinaba entonces:
"Duermete niño, duermete ya
que viene el coco y te llevará..."
Otras veces me cantaba algo de Doña Concha Piquer o de Juanita Reina, y hasta se atrevía con un tango de Gardel, su preferido y que repetía mucho, era algo así: "Eran cinco hermanos
ella era un santa
eran cinco héroes
que cada mañana..."
Dios, como recuerdo aquello.
Ahora pienso que le gustaba tanto porque se veía reflejada en ese tango. Nosotros también eramos cinco hermanos y una hermana.
A pesar de las calamidades y privaciones de la guerra y de toda la crudeza del hambre y la miseria, mi madre nos sacó a flote, pero tuvo que sufrir mucho.
En mi pueblo, ya pasados estos desastres, montaron una pequeña plaza de toros, tendría yo, no sé, ocho o diez años, y bajé a la plaza escondiendome detrás de los barrotes que la cerraban y con un palo achuchaba al animal que allí había. ¡Tenía que romper los barrotes por donde yo estaba! El animal venía detrás de mí, yo saltaba por las piedras y los escombros del solar, gritando "¡mare,mare!"... La gente de la plaza gritaba: "Eixe xiquet, eixe xiquet!, Agarreu al animal que el va a matar". Ni que decir que corría despavorido sintiendo los resoplidos calientes del animal en mi pescuezo. Me sacaron del atolladero, pero me quedó una secuela: estuve varias noches despertandome gritando y sollozando. Mi pobre madre, cuando sucedía esto, se levantaba a calmarme: "Ves hijo, aquí no hay nada", y yo sollozando "pues yo lo he visto" y mi madre me asomaba debajo de las camas y recorría la casa conmigo en brazos. Cuando lograba calmarme, se sentaba en la mecedora y me mecía canturreando bajito para no despertar a los demás hasta que me volvía a dormir, y es que a raíz del día de la plaza quedé tan traumatizado que todas las noches soñaba con los dichosos toros, y siempre era lo mismo. En uno de los sueños estaba en una pradera, pasaba una manada y yo estaba acostado en mi cama cuando los veía, y me cubría hasta la cabeza esperando que no me vieran, pero siempre el más negro se acercaba y con los cuernos escarbaba entre las sábanas, hasta que lleno de miedo salía corriendo con él detrás, llegaba a un precipicio y me tenía que parar y el bicho me clavaba los cuernos en la espalda, lanzandome al vacío,y es cuando yo gritaba. Otro sueño era que cuando hacían el encierro pasaban por la puerta de mi casa, se desmandaba uno y se metía dentro. Yo empezaba a dar vueltas por la mesa del comedor, huyendo hasta que me clavaba los cuernos y volvía a gritar. Despertaba y pobre mujer, tenía un rostro de abatimiento, que ahora lo pienso y me entristece. ¿Te imaginas? No sé cuantas noches levantandose a la dos, a las cuatro, a la hora que me oyera gritar. Cuanto la hice sufrir. A todo esto también tenía que madrugar para hacerle el almuerzo a mi padre, que también se levantaba pronto para ir a trabajar. Durante el día lavaba a mano, claro, ni existían lavadoras ni nos lo podíamos permitir, y por las noches de invierno, como no se secaba la ropa, la ponía al calor del fuego, y como mi hermano y yo no teníamos mas que un babero para ir al colegio, se lo ponía en el regazo para que se secaran para el día siguiente. Mientras lo hacía remendaba la ropa y cosía pieles de conejo para hacernos alfombras, mantas...
La pobre mujer no tenía un minuto de descanso. Un día que mi hermano Luis y yo fuimos a por hierba para los conejos nos metimos en un melonar y cogimos un melón. Salió el energumeno del labrador y me cogió del cuello, dejandome las uñas marcadas. Llegamos a mi casa, mi madre estaba fregando, se quitó el delantal y nos cogió del brazo: "¡vamos, llevarme a donde está ese animal!". No se amilanó delante de toda la familia del animal, que se encontraba en la puerta de la barraca con él y el guarda de campos, que barría a favor del bestia, pero mi madre, como una leona que le tocan sus cachorros nos defendió, avergonzando a aquella gente.
Podría estar enumerando un montón de tiempo lo que hizo mi madre y no terminaría nunca, para que os diérais cuenta del cariño, bondad y grandeza de esta santa mujer que sufrió por todos y a la que todos hicimos sufrir.
Yo creo que fuí el que peor se portó.
¡Perdóname, madre!


25/11/2008

6 dic 2008

MIEDO

Qué miedo me da estar solo
qué miedo me da al pensar
que este vacío tan grande
que rezuma soledad
el día menos pensado
a mí me pueda llegar.
¡Entre tanta y tanta gente
y que te sientas tan solo!
siempre mirando al vacío
y sin ver a nadie más,
que te sientas olvidado
del resto de la humanidad.
Piensas ¿qué hago yo aquí?
¿tan pobre y mísero he sido
que nadie se acuerda de mí?
Te sientes tan defraudado
que se apodera de tí
una rabia incontrolada
al sentirte relegado
por seres que tú has amado,
se apodera de tí el miedo
de sentir que estás tan solo,
sin un alma bondadosa
que tienda su mano amistosa,
que te diga con cariño:
¡no tengas miedo mi amigo
no volverás a estar solo,
vente conmigo a vivir!
19/11/2008

EL TIEMPO

¿Quién eres tú, te conozco?
A mí me suena que sí.
Tú eres aquel algo
que todos repudiamos,
al cual con miedo nombramos
cuando se habla de tí.
Tú no tienes la culpa
de tener que ser así,
esta es tu sabia misión
y aunque a los demás nos duela
tú no puedes hacer nada.
Por eso nadie desea
que rondes cerca de él
sin siquiera conocerte,
tengo miedo que te acerques
y dejes en mi frágil cuerpo
las sombras de la vejez.
Cuando fuí joven pensaba:
¡qué miedo tiene todo el mundo!
y me mofaba de tí
y del miedo que te tenían.
Si te nombraban reía,
no te tenía temor
ni al paso de los años,
una cosa natural
cuando se ceban con otros
y tú aún ves muy lejos
el que te pueda pasar...
Pero, ¡maldita ignorancia!
y que tonta petulancia,
cuando viniste a por mí
se terminaron las burlas
empezaron los miedos
se me arrugaron las carnes
y este temor que me agobia
tiene que hacerme sufrir
hasta el último día
que me quede por vivir.
19/11/2008

NIEVE

No me gusta la nieve
soy de tierras templadas
por lo tanto ¡no! a la nieve,
allí no he perdido nada.
No es que no me guste
siempre que pueda mirarla
desde detrás de una ventana
con un buen fuego encendido
y la habitación caldeada.
La nieve forma figuras
y enormes planicies blancas,
unos paisajes preciosos,
pero eso a mi no me basta.
Esos fríos asesinos
que se clavan en el alma
y te congelan los huesos...
La nieve quisiera verla
desde una buena casa
con grandes ventanales,
con un buen fuego encendido
y que no faltara nada,
con una buena escopeta
y dos buenos perros de caza.
Quizá con todo lo dicho
me atrevería a pisarla,
mientras tanto no deseo
ni siquiera contemplarla.
Como todo esto es un sueño
para mí casi inalcanzable
seguiré en mi hermosa tierra
sin nieve pero templada,
y me olvidaré de la nieve
que allí no he perdido nada.
23/11/2008

29 nov 2008

COMO DOS NIÑOS

Como cuando éramos niños
¿te acuerdas?
Aquel tiempo fue feliz
lástima que terminara.
Cuantas veces maldecí
aquellos celos tan tontos
que con tanta fuerza arraigaron
en tu sentir juvenil.
Quisiera que perdonaras
aquel pequeño desliz
que marcó nuestras vidas
y ahora son un sinvivir.
Acerquemos las posturas,
siempre te he querido a ti,
el pasado ya no cuenta
por lo menos para mi.
Juro que te seré fiel
que seré tu lazarillo
aunque desgarres mi piel.
¡Por favor cariño mío!
Trataremos de olvidar
la amargura del pasado.
Volveremos a empezar,
anda, coge mi mano,
ven conmigo a reposar
que el tiempo no pasa en vano
y se nos termina ya.
Vamos a reconciliarnos
para volver a empezar
que vivir así no es vida
y solo tú y yo vida mía
lo podemos remediar.
25/10/2008